Carne Aviar

Argentina ocupa el octavo lugar entre los principales exportadores de carne aviar del mundo. Sus aves son alimentadas a base de granos de maíz y soja, lo que da por resultado un producto muy nutritivo y de fácil asimilación, que también se destaca por el importante tamaño, la textura y el sabor natural.

El producto se comercializa entero, trozado, prefrito, preparado como hamburguesa, y en garras y menudencias. Entre los trozados pueden mencionarse: cuarto trasero, pata/muslo con hueso o deshuesada (con o sin piel); pechuga con o sin piel (corte butterfly, mitades o filetes) y alas (tres juntas, dos juntas, jamoncito, otros). Las menudencias comprenden hígado, cogote, molleja y corazón.

En coincidencia con la región productora de cereales y oleaginosas, la avicultura se ha desarrollado principalmente en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe.

También se destaca, más al sur, la provincia de Río Negro.

La producción es superior a 1.350.000 toneladas, destinándose al mercado externo más del 10 %.

Las plantas procesadoras son fiscalizadas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y aplican Buenas Prácticas de Manufactura y Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento. De las 24 empresas habilitadas para exportar, 14 han instrumentado HACCP y 10 pueden hacerlo a la UE.

La producción y los envíos al exterior se desarrollan en forma pareja a lo largo de todo el año. El mercado interno absorbe más de 1.200.000 toneladas, lo que arroja un consumo per capita de 30,4 Kg./año.

Las exportaciones totalizan 155.000 toneladas de pollo entero, trozado y procesado y 213.000 mil toneladas, incluídas las garras y los subproductos (harinas de vísceras, sangre, hueso y plumas).

Los países de destino son más de 80, entre ellos Alemania, Gran Bretaña, Holanda, España, Francia, Hong Kong, China, Japón, Sudáfrica, Chile, Rusia y Arabia Saudita.

Las perspectivas de producción y de exportación son favorables puesto que el país posee un status sanitario excelente: se halla libre de la Influenza Aviar y del mal de Newcastle, ejerciéndose una vigilancia epidemiológica permanente, complementada por estrictas medidas de bioseguridad tomadas a lo largo del ciclo de producción.