Conservas de Tomate

Por los volúmenes cosechados y la diversidad de derivados industriales que permite elaborar, en Argentina el tomate es una de las hortalizas más importantes. Su producción cubre el consumo en fresco y abastece una importante industria de conservas.

La producción nacional de derivados de tomate nació entre los años 1930 y 1940, cuando se instalaron en la provincia de Mendoza las primeras industrias. Hasta entonces, el país era importador de tomate al natural y de extracto. Hoy Mendoza es la principal productora de tomate industria, seguida por San Juan, Río Negro y la región del Noroeste Argentino (NOA).

Se estima que en el país funcionan 65 empresas dedicadas elaborar conservas de tomates, sumando una capacidad instalada de 560.000 toneladas anuales. Algunos establecimientos son multiproducto, esto es, que cuentan con líneas para procesar otras hortalizas.

La producción presenta una fuerte estacionalidad asociada a la disponibilidad de la materia prima. La mayor actividad se registra desde noviembre hasta mayo.

Los principales derivados que se obtienen son concentrado doble y tomates enteros pelados. Durante el período en que no reciben materia prima las empresas utilizan el concentrado doble para elaborar purés y salsas, entre otros. En este sentido, se observa un incremento en la producción de salsas y una disminución en la de tomates enteros.

Además del segmento hogareño, los derivados de tomate abastecen el canal institucional, conformado por restaurantes, comedores y pizzerías, y también el industrial, representado principalmente por la elaboración de ketchup.

Junto con el tipo de producto los envases tienden a acercarse a las necesidades del consumidor. La tradicional lata incorporó la tapa easy-open, de fácil apertura, se han consolidado las presentaciones en envasado aséptico Tetra Brik, y aparecieron los nuevos trilaminados flexibles Qualipack.

El volumen destinado al mercado externo es poco significativo frente al consumo doméstico, pero en años recientes se registraron picos de exportación en virtud de malas cosechas padecidas por los exportadores más importantes, y la producción argentina logró cubrir el faltante en el mercado.