Contrapunto por la apertura de la economía entre empresarios y funcionarios

Argentina – 22/11/2016 – Clarín

CONFERENCIA DE LA UNIÓN INDUSTRIAL

Contrapunto por la apertura de la economía entre empresarios y funcionarios

Industriales cruzaron al secretario de Comercio que impulsa acuerdos comerciales. Temen importaciones.

El escenario fue el mismo y los ánimos distintos a los de hace un año atrás, cuando corría euforia tras el triunfo de Mauricio Macri. Los 1.400 industriales que se dieron cita ayer en Parque Norte para la Conferencia Anual de la UIA esperaban a esta altura otro escenario económico. En cambio, acusaron caídas en la actividad y no se privaron, incluso, de pasar factura a los funcionarios. Y hasta de sacarse chispas. Todo, con buenos modales. Tantos, que cuando Juan Carlos Sacco, secretario de la UIA, recomendó a un afónico ministro Francisco Cabrera tomar un vaso de agua, el funcionario preguntó sonriente: “¿No estará envenenada?”. Eso sí, hubo coincidencia entre los empresarios en distinguir la actual relación con la Casa Rosada. “Nos llaman al diálogo, consultan, es una diferencia abismal con esas máquinas desbocadas que teníamos como interlocutores en el gobierno de Cristina”, dijo un industrial que, por las dudas, pidió el anonimato.

El auditorio siguió atento la intervención del secretario de Comercio, Miguel Braun, que explicó el tipo de inserción internacional que busca el Gobierno. Braun argumentó que si un bodeguero debe definir entre Argentina y Chile para invertir, se inclina por el país trasandino, con acuerdos comerciales con numerosos países, mientras Argentina apenas lo ha logrado con el 10% del PBI mundial. De esa manera, se refirió a la necesidad de acuerdos que llevan tiempo y que en su visión se harán “defendiendo el trabajo argentino”.

Pero los industriales tomaron distancia: “Tenemos que ser parte del mundo pero no a costa de la industria sino para la industria”, enfatizó Daniel Funes de Rioja, vice de la UIA. Antes, Miguel Acevedo dio a entender que en “este contexto tardan en concretarse las inversiones”. Y Alfredo Chiaradía, ex negociador argentino, devenido en director de Cilfa que cobija a laboratorios de capital nacional, amplió: “Puesto de trabajo que se pierde será muy difícil de recuperar en este mundo plagado de cisnes negros. Tendríamos que aprovechar este momento para defender el Mercosur”. Chiaradía se llevó sonoros aplausos.

En respuesta a Braun, Chiaradía se refirió al precio de la tonelada exportada de los productos argentinos (US$ 600 promedio versus US$ 1.800 de las importaciones). En el caso de la industria farmacéutica, la tonelada de remedio importado cuesta USS 104.000 en comparación con US$ 34.000 de la exportada. “No es la inserción inteligente lo que da lugar a la potencia de los empleos. La inserción es válida cuando hay capacidad de interactuar y se puede hacer cuando el país tiene capacidad de sentarse para negociar. Difícil que haya un negociador comercial poderoso de una economía débil”, señaló. De paso, echó culpas a las políticas K, cuando Argentina cayó del puesto 69 al 106 en el ranking de competitividad de Davos, “que nos llevaron a ser 0,33% del comercio mundial”.

“Vivimos una tensa calma”, apuntó Enrique Mantilla, de la Cámara de Exportadores que señaló que apenas se embarcará por US$ 58.000 millones, bien lejos de los USS 80.000 millones de 2011.

Horacio Rodríguez Larreta les advirtió que había llegado el momento de confiar. El Jefe de Gobierno llegó junto a Javier Ortiz Batalla, titular del Ciudad, uno de los sponsors de la Conferencia. A su lado, Bernardo Kosacoff, profesor de San Andrés, argumentaba por qué demoran las inversiones: “Si la tasa es altay el dólar está atrasado, compiten con lo productivo”.

Anoche, agregaron mesas para las 2.000 personalidades que esperan hoy. Entre ellas, dueños de las mayores empresas del país. Asisten para escuchar el discurso de cierre de Macri. ¿Volverá la euforia?.