Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios.
"Somos una entidad gremial empresaria que nucléa Cámaras y Empresas de la Industria de la Alimentación y de Bebidas, representando a casi la totalidad de los sectores que la integran."

COPAL se reunió hoy con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne

La entidad planteó la urgencia de mejorar la competitividad y de encarar reformas tributarias

La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) se reunió hoy con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

El presidente de COPAL, Daniel Funes de Rioja destacó la coincidencia con el ministro Dujovne en la necesidad de dar impulso a las reformas fiscales y tributarias planteadas en su gestión, para impulsar la competitividad de la Industria de Alimentos y Bebidas (IAB), y de la economía en general.

“La Industria de Alimentos y Bebidas de la Argentina está a la altura del objetivo de transformar al país en el supermercado del mundo, y puede impulsar la inversión y el empleo en los diferentes rincones del país. Para esto, resulta necesario implementar las reformas de segunda generación, que nos permitan recuperar la competitividad perdida en la última década”, dijo Funes de Rioja.

La IAB está sujeta a una alta presión tributaria global, que puede llegar al 36,9% sobre la facturación de los sectores representados por COPAL. Sin embargo, cuando se computan todas las cadenas comerciales de los productos elaborados, hasta llegar al consumidor, el peso promedio de los impuestos es del 40,3% para alimentos y del 48,5% para bebidas.

Por otro lado, existe una alta complejidad operativa, con cambios normativos frecuentes y diferentes regímenes a nivel local, lo que genera una pesada carga burocrática, altos costos operativos y financieros.

Es por ello que COPAL propone una simplificación tributaria, además de una armonización y automatización de los procedimientos.

En concreto, en la reunión se mencionaron los ejemplos del impuesto a los débitos y créditos bancarios, de los elevados y distorsivos impuestos al trabajo, del impuesto a los Ingresos Brutos y los aspectos de simplificación y armonización tributaria.

“La pesada carga tributaria y los costos laborales no salariales atentan contra la competitividad de la industria de alimentos y bebidas, en especial de las PyMEs y economías regionales”, señaló el presidente de COPAL, Daniel Funes de Rioja, y agregó: “Por eso necesitamos encarar una segunda generación de reformas para volver a crecer, alcanzando la competitividad hoy resentida”.

Durante la audiencia, COPAL presentó ejemplos concretos del volumen de trámites a los que esta sometido un empresario. Solo para transportar chacinados, se requiere cumplimentar 16 documentos, y una PyME del mismo sector enfrenta 11 vencimientos impositivos en veinte días hábiles.

Para abrir una empresa avícola, es necesario realizar 166 trámites, entre los que se hacen ante organismos nacionales, provinciales y la AFIP.
Una gran empresa alimentaria debe presentar anualmente más de 870 declaraciones juradas determinativas de impuestos. Si consideramos 248 días laborables al año, se deben generar 3.5 declaraciones juradas por día. Además, la misma empresa debe realizar 680 pagos al año relacionados con esas declaraciones juradas, un equivalente a 3 pagos por día; y se presentan más de 800 declaraciones al año correspondientes a regímenes de información. Es decir que, en resumen, se deben confeccionar 6 declaraciones juradas por día.

La situación de la IAB

Entre enero y noviembre de 2016, el índice de producción físico de la IAB mostró una caída del 2% respecto del mismo período anterior. Si se descarta al sector de los aceites, el mismo indicador mostró una caída del 3,7%.

Por otra parte, las exportaciones totalizaron, en los primeros once meses de 2016, u$s 23.186 millones, y registraron una suba del 1,4% respecto del mismo lapso de 2015; en tanto que si se miden en toneladas llegaron a 43.395 miles de toneladas, con un alza del 5,5%.

02 de febrero de 2017